El famoso “¿Qué vamos a comer hoy?” es una frase que se repite cada día en todos los hogares del mundo. Lo cierto es que en una época en la que el tiempo escasea, dos emprendedores se propusieron simplificar el momento de la comida y con una inversión de  US$ 85 mil lanzaron Simpleat, una empresa de comidas congeladas gourmet listas en 15 minutos en agua hirviendo.

La idea la tuvo Tomás Iakub, Co-founder & CEO de Simpleat y Licenciado en Administración de Empresas, cuando realizó un intercambio universitario en Europa. “Nunca me gustó cocinar y durante un intercambio universitario por 6 meses en el que vivía solo, me di cuenta que ya desde la tarde tenía que estar planificando qué iba a comer a la noche, cuándo iba a comprar, qué iba a comprar y cuánto iba a gastar porque quizás compraba ingredientes que no necesitaba o de lo que necesitaba un poco. Volví y me di cuenta que esta situación que le pasa a todos, había una oportunidad enorme”, relata Iakub, de 24 años, que hasta el año pasado trabajaba en Quilmes. “Mi socio (Kenneth Sly, 25 años) por otro lado es un poco más fanático de la cocina, es Licenciado en Administración de Empresas y estuvo trabajando en Deloitte. Nos conocimos por un amigo en común y arrancamos con Simpleat hace un año y medio más o menos pero empezamos vendiendo otro producto”, relata Iakub.

 


 

Siempre con el foco de solucionar el momento de la comida, el producto con el que arrancaron consistía en la entrega de cajas con ingredientes para que la gente cocinara en su casa. “Tuvo cosas buenas, cosas malas, y aprendimos mucho de lo que la gente estaba realmente necesitando. Decidimos lanzar los congelados en diciembre con todo lo que habíamos aprendido y ahí nos dimos cuenta que acá había algo grande”, explica Iakub. Ambos renunciaron a sus trabajos para dedicarse full time al emprendimiento y ya cuentan con 11 empleados, un centro de producción en Capital Federal, un e-commerce y un local en el Mercado de Belgrano, que consiguieron gracias a que ganaron el premio Potenciate en 2017.

 

Acerca de cómo funciona, Iakub explica que está todo producido al vacío. “Es un método francés que trajimos para acá donde la comida se cocina durante largos periodos de tiempo dentro de unas bolsas especiales importadas. Se cocina con todas las cualidades del producto, se conserva el sabor y se congela. Cuando la persona lo compra, lo pone en agua hirviendo 15 minutos y el resultado es el de una comida recién hecha”, explica.

 

Simpleat cuenta con alrededor de 30 opciones que incluyen carne, pollo, pescado y pastas. “Tenemos opciones saludables, opciones gourmet, vegetarianas, celiacos, Premium. La idea es ir abarcando estos nichos, todo hasta ahora es almuerzo y cenas pero apuntamos a seguir sumando productos, este el puntapie inicial. En diciembre teníamos  10 productos y hoy ya son 30 y de acá a 3 meses se vienen novedades”, adelanta Iakub. El valor promedio de una comida oscila entre $120 y $130 pero también ofrecen packs semanales y quincenales, que cuestan entre $1450 y $1500. La compra se realiza a través del e-commerce y se puede retirar por el local o acordar el envío, que por el momento se realizan por Capital Federal Vicente López y San Isidro.

Uno de los desafíos para Simpleat es superar el prejuicio que puede haber con respecto a los congelados. “Hay cierta barrera con los congelados, se asocia a vianda, a algo duro, sin gusto. Nosotros queremos romper con eso, estamos en el momento de evangelizar al consumidor y contarle que lo que hacemos no tiene conservantes ni aditivos y que puede ser considerado una comida gourmet, de la calidad de cualquier restaurant, cualquier delivery o incluso que uno se puede hacer en la casa”, explica. A la hora de elegir qué platos ir sumando, cuenta por un lado con el expertise de la chef Luciana Quintana y por el otro escuchan muy atentamente a los consumidores. “Nuestro modelos gira 100% alrededor del consumidor, ese es nuestro diferencial. Hacemos encuestas continuamente y de hecho cuando decidimos cambiar de producto y lanzarnos con los congelados, se lo contamos a nuestros clientes, les propusimos que los probaran y nos dijeran qué les parecía”, cuenta.

 

Para este 2018, proyectan abrir 5 locales propios más, lanzar franquicias y facturar $ 4.250.000. “Desde diciembre hasta acá estamos creciendo a un ritmo de 200% mensuales, lo que no es normal y eso te denota la exponencialidad de esto. Lo que la gente está buscando es una solución para agilizar tiempos pero sin terminar en el delivery de pizza y empanadas y sobre todo con un precio accesible. Y con los congelados encontramos esta posibilidad”, concluye Iakub.