Amazon inauguró este año en la ciudad de Seattle, Estados Unidos, su primer supermercado sin cajeros y donde los clientes realizan todo el proceso de compras sin intervención humana.

El concepto tiene una réplica en el rubro gastronómico en la Argentina con Foster Nutrition, un restaurante “fast food gourmet”, como lo definen sus tres fundadores, aunque también se lo puede definir como el primer restaurante “inteligente”, donde no se utiliza efectivo para pagar y no se interactúa con personas.

El local abrió a principios de marzo en la calle Tucumán al 400, en el Centro porteño, a pocos metros de la City de Buenos Aires, en una zona hiperpoblada de lunes a viernes por empleados y ejecutivos de oficinas gubernamentales y de empresas, además de turistas.

iProfesional realizó la experiencia, inédita en el país hasta hace unas tres semanas, y que busca hacerse un lugar en un mercado muy competitivo.

En una casa antigua de dos plantas con fachada pintada a blanco y acceso por escalera, el cliente realiza su pedido en una sala de recepción en una de la decena de tabletas dispuestas en un mostrador en forma de L.

Allí puede elegir entre un menú variado de comidas rápidas y nutritivo, como bowls de estación, wraps, sopas, jugos naturales, aguas saborizadas y opciones dulces y pagar de manera autónoma en pocos segundos gracias a una implementación realizada por Mercado Pago.

El sistema prevé la creación de un usuario personal que registra las preferencias de cada cliente y su método de pago, con el objetivo de agilizar cada vez más el proceso y ofrecer una experiencia lo más personalizada posible.

El menú elegido se comienza a realizar en la cocina, en realidad una terminal automatizada con cocineros capacitados en el manejo de teecnología para que en pocos minutos puedan preparar platos personalizados con ingredientes frescos y de alta calidad.

Antes de terminar el proceso en la tableta, se abona con tarjeta de crédito o tarjeta de Mercado Pago, vinculada a los fondos que el consumidor tenga en esa plataforma, propiedad de Mercado Libre. La tarjeta se pasa por un lector ubicado al costado de la tableta.

Una vez emitida la comanda, la máquina imprime un comprobante de compra que incluye un código QR.

El pedido se retira, ya sea para llevar o para consumir dentro del local, por uno de los 18 boxes automatizados en los que aparece el nombre del cliente, quien puede tocvar la pantalla táctil pára retirar la comida. Todo el proceso no lleva más de tres minutos y medio y nunca se interactúa con una persona.

Foster se convierte así en el primer restaurante 100% automatizado de América latina, según aseguraron en una copnferencia de prensa en la que participó iProfesional sus fundadores, Martín Zuker, Guido Stella y Mariano Fernández.

La propuesta vincula comida rápida saludable, cada vez más demandada por los consumidores, en especial los jóvenes, con la tecnología.

Implica un proceso completamente autogestionado y automatizado, por lo que el equipo que trabaja en Foster es un grupo de especialistas de gastronomía y software y tecnologías de la información.

En lugar de mozos y camareros, hay anfitriones que cumplen la función de guiar a los clientes durante la experiencia.

“Suele haber poco tiempo para almorzar y gran parte se pierde ordenando y pagando la comida. Queremos permitir que la gente haga su pedido a su manera de una forma eficiente y rápida para invertir su tiempo como quieran, ya sea para ordenar y retirarse como para quedarse disfrutando de los variados espacios de nuestra casa”, dijo Zuker.

Paula Arregui, senior VP de Producto de Mercado Pago, la única plataforma de pagos con la que opera Foster, explicó que la empresa apoya el proyecto porque es “un tipo de emprendimientos innovadortes que proponen simplificar y facilitar la manera en la que los consumidores se relacionan con su dinero y que además deja de lado el uso del efectivo”.

El local es también un espacio para la promoción de artistas nuevos y ofrece espacios variados con enchufes con puertos USB para reuniones de trabajo o eventos.

Zuker y Fernández no son del rubro gastronómico: el primero es ingeniero industrial, y el segundo, diseñador industrial.

“Había una gran posibilidad en la gastronomia parfa incorporar tecnologia y mejorar la experiencia de la gente sin intervención humana”, dijo Zuker.

Hace dos años arrancaron con el proyecto al que definen como “un restaurante y una empresa tecnologica”, con antecedentes sólo en los Estados Unidos, Alemania y Japón.

Aunque por ahora usan Mercado Pago, la idea es que se pueda pagar con otras tarjetas e incluso con códigos QR generados por aplicaciones de pago, además de tarjetas prepagas.

Arregui dijo a iProfesional que próximamente Mercado Pago lanzará un sistema basdado en QR. Con ese código no será necesario tener un plástico parfa cerrar la compra.

Todos los desarrollos son propios, dijo Zuker, quien informó que estan probando una aplicacion, que le permitirá al cliente configurar horarios para preordenar y retirar la comida.

La comida es fresca y su preparación no se terceriza. Próximamente añadirán opciones para desayunos y meriendas, con sopas y opciones calientes y singulares como una barra de cereal tibetana llamada tsamba.

No hay mozos pero sí especialistas en software y manejo de datos, además del personal de cocina.

Los tres emprendedores proyectan salir a ofrecer asesoramiento y la plataforma a otros restaurantes, además de abrir otros locales con la marca, pero sin franquiciarlos.

Los barrios a los que apuntan son Olivos, Palermo y el Distrito Tecnológico porteño, aunque más pequeños que el de la mansión de la calle Tucumán.

Abierto de lunes a viernes por ahora de 10.00 a 18.00, proyectan ampliar ese horario de 8.00 a 19.30. En promedio están despachando entre 60  a 70 personas por dia.

Estos clientes ingresan por primera vez por curiosidad y atraídos por la tecnología más que por la comida saludable.

El local tiene un movimiento propio de un restaurante de 400 metros cuadrados pero en un superficie de apenas 50 metros cuadrados, dijeron los emprendedores.

Ya tuvieron ofrecimientos de aplicaciones de pedidos a domicilio, como PedidosYa, Glovo y Rappi, pero por ahora seguirán con el modelo de locales.

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